miércoles, 30 de mayo de 2012

DEJADME CANTAROS DOS CANCIONES... Y BAILAROS OTRA





Antes del amanecer y Antes del atardecer son dos peliculas sencillas hechas por un director y dos maravillosos actores: Richard Linklater, Julie Delpy y Ethan Hawke. Parecen películas francesas. Los personajes hablan y mucho, pero también saben decir mucho con los silencios.


También son dos películas sobre dos hermosas ciudades: Viena y París.


Antes del amanecer nos habla de un encuentro fortuito entre un chico y una chica: el flechazo, la atracción y la historia de amor se va construyendo mientras pasean por Viena.
La primera cancion es de Kath Bloom, Come here. Delicioso. Ingenuos, jóvenes.



Como son jóvenes, cometen una estupidez: deciden que dentro de seis meses volverán a verse en la estación de Viena y sabrán si lo que sienten vale la pena. Ese es el final de Antes del amanecer. Abierto. Ni siquiera se dan los números de teléfono o las direcciones.


Nueve años después empieza en París, Antes del atardecer. Por supuesto, no se vieron seis meses después y sus vidas vuelven a encontrarse. El chico promociona su libro, un libro en el que cuenta esa historia de amor y ella vuelve a aparecer. Al principio, hablan de muchas cosas para no hablar de lo fundamental, mientras pasean por un parque y por las calles de la ciudad parisina. Los dos durante estos nueva años han envejecido y han madurado, con decepciones y fracasos. Al final, acaban confesando que nunca se han olvidado. El chico quiere quedarse y perder el avión; ella quiere que se quede, pero no se lo dicen. Entonces, él le dice que antes de irse quiere escucharla cantar. Suben a la casa de ella -mientras suben por las escaleras en silencio, ella le mira y juega con su gato; es innecesario decir que esta escena me encanta-


Ya en casa, empieza a cantar... una canción que habla de ellos. La interpretación de Delpy es maravillosa: está nerviosa e insegura, tierna y decidida.



A continuación, ella prepara una taza de té, mientras el chico curiosea entre los cedes y pone a Nina Simone.
Comienzan a hablar de su último concierto en París y, ni corta ni perezosa, empieza a bailar como lo haría Nina.




Y así, mientras imita a Nina Simone, bailando como ella, sensual, atrevida, le dice: "Baby, vas a perder el avión". Y él contesta con una sonrisa, mientras la contempla divertido y extasiado: "Lo sé".