miércoles, 2 de mayo de 2012

EL DOS DE MAYO



El 2 de mayo es la fiesta de la Comunidad de Madrid porque se celebra el levantamiento del pueblo madrileño contra los franceses. Hagamos, pues, un poco de historia. El mes de abril de 1808 fue movidito para la monarquía española. Napoleón había convocado en Bayona a Fernando VII y a su padre –Carlos IV-, al que había obligado a abdicar sólo un mes antes. Allí se produjo “el baile de las coronas”: Napoleón obligó a Fernando VII a devolver el poder a Carlos IV, y a éste a abdicar para nombrar rey de España a José Bonaparte, hermano del emperador. A partir de ese momento, el pueblo español empezó a ver con desconfianza a las tropas francesas, que habían asentado sus reales en la Península desde enero de ese mismo año. La verdad es que no estuvieron muy espabilados. 

Al mando de las tropas estaba el general Murat, a quien los madrileños demostraron su antipatía abucheándolo el primero de mayo en la Puerta del Sol. Se corre la voz de que la familia real va a ser trasladada Bayona -lo que es cierto- y el 2 de mayo los madrileños empiezan a concentrarse ante el Palacio Real dispuestos a impedirlo. Los soldados franceses disparan contra los sublevados y comienza una dura batalla. Las capitanes Daoíz y Velarde mueren en la defensa del parque de artillería de Monteleón, y el ejército francés se enfrenta en la Puerta del Sol a la población desarmada. A la dureza de los combates se unió la represión posterior. De todo eso dio buena cuenta Goya en sus obras La carga de los mamelucos y Los fusilamientos del 3 de mayo. Esas obras ya han aparecido otros años en este blog para celebrar este día, así que hoy vamos a cambiar de estilo y de pintor.


Hoy os ofrecemos la obra del pintor Manuel Castellano La muerte de Daoíz y Velarde en la defensa del cuartel de Monteleón. Manuel Castellano (1826-1880) fue un pintor del Romanticismo español –fruta tardía en todo- y, como buen romántico, cultivó la pintura de historia y costumbrista. Tuvo éxito en su tiempo, y fue un hombre curioso y amante del coleccionismo. Atesoró grabados y estampas y realizó una de las primeras colecciones fotográficas: unas 20.000 fotografías, fundamentalmente retratos y paisajes, que abarcan desde 1853 a 1880. Parte de esta colección fue donada por el pintor a la Biblioteca Nacional antes de su muerte; el resto, junto con su amplia colección de grabados fueron comprados también por la Biblioteca a su sobrino y heredero.



Aquí tenéis algunas de las curiosas fotografías de la colección de Manuel Castellano que se conservan en la Biblioteca Nacional.



Ya ves, nos hemos intentdo poner patriotas, pero nos hemos desviado hacia la fotografía y el coleccionismo.