
Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
Miguel Hernández, fragmento de "Nanas de la cebolla"
I.E.S. El Olivo. Parla (Madrid)

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
Miguel Hernández, fragmento de "Nanas de la cebolla"


Miguel Hernández





¡MARZO VIENE…!
¡Marzo! ¡Viene Marzo…! El astro de rubios
cabellos, la huerta satura y orea.
Son las brisas tibias y llenas de efluvios…
¡Marzo! ¡Viene Marzo! ¡Bienvenido sea!
de nieblas, ni nubes de colores densos:
los grandiosos cielos, regios pabellones
son diáfanos, puros azules intensos.
Las flores despiertan de su frío sueño
abriendo a los besos del sol sus corolas;
sobre los sembrados de verdor risueño
florecen sangrientas miles de amapolas.
El ruiseñor teje la canción primera;
el límpido arroyo musical suspira…
El vaho perfumado de la primavera
en ráfagas cálidas por doquier se aspira.
Los undosos huertos de las rojas frutas
estallan de blancos azahares en poemas,
mientras sus cosechas por cientos de rutas
transportan los carros esparciendo aromas.
Bulliciosas aves van en batallones
por el cielo claro espacio batiendo las alas.
El almendro, mágico, rompe sus botones
y los tallos viste con sus níveas galas.
Medran las moreras… El rudo huertano
lanza tras la yunta su tonada, queda,
mientras piensa, alegre, que pronto el gusano
le dará montones de amarilla seda…
Buscan los jilgueros donde hacer su nido,
croa la rana al borde de la limpia alberca…
¡Todo, todo dice del Abril florido!
que a gigantes vuelos se acerca, ¡se acerca…!
Entre rumorosas y amenas riberas
su caudal fecundo derrama el Segura:
remécense gráciles las altas palmeras…
¡La huerta está ebria de luz y hermosura!
La noche se cierra de estrellas cuajada…
Entre sus misterios el amor incita…
El alma cansina siéntese alentada
y el corazón viejo juvenil palpita.
¡Marzo! ¡Viene Marzo pródigo y amigo
reanimando vidas y sembrando flores!
¡Marzo, te saludo! ¡Marzo, te bendigo…!
¡Tú has hecho que en mi alma broten los amores!
En la huerta, 28 de febrero de 1030
¡DISFRUTEMOS DE LO QUE MARZO NOS TRAE!
.
Madrid, 31 de marzo 1935
Mi muy querida, mi nunca olvidada Josefina:
Esta mañana acabo de recibir tu esperada carta cariñosa, como todas las tuyas y como toda tú para mí.
[…]
Bueno, nena de mi alma: dime: ¿te aburres mucho sin mí? ¿Te acuerdas mucho, mucho, mucho de tu Miguel que no sabe tener el pensamiento más que en ti y en tus cosas? Me aburro, me aburro y sufro mucho de tenerte lejos, de no tenerte a mi lado. Te necesito a todas horas, ojos míos. Y aquí me tienes con todos mis días vacíos y solos sin tu compaña. Creo que podré ir a verte para Mayo, así con mayúscula, porque mayo va a ser el mes más grande del año si logro verte y decirte que te quiero en vez de escribírtelo. Con sangre te lo escribiría, con sangre mía tuya desde siempre y para siempre.
[…]
Te quiero y te requiero, esa es mi letanía para ti, que yo no acabaría nunca si no te resultara muy pesado. Pero creo que tanto te quiero te cansará, como una copla que se sabe y que se ha cantado mucho. Te dejo con un te quiero y lo hago para que tú me lo digas a vuelta de correo, tú que no hastías nunca diciéndomelo.
Adiós nenica mía. Sueña todas las noches con tu Miguel, como yo sueño todos los días y las noches con mi Josefina. Hasta el lunes que recibiré tu carta, ¿verdad? Perdóname que no te haya mandado sellos para que me escribas y no te resulte caro. Ahí van: escríbeme largamente, una carta que no se acabe nunca si es posible para deleitarme contigo y olvidar por mucho tiempo que me encuentro en Madrid, sin tu lado y sin columna de Orihuela.
Hasta la tuya, con mi mejor pensamiento y un apretón de manos inacabable, te deja sintiéndolo mucho y queriéndote más, tu
Miguel
(Sabemos que estaréis echando en falta los tradicionales corazones de El Olivo. Conectaos más tarde, que los estamos preparando)
.

Querido Miguel Hernández:
Me da lástima la muerte de tu hijo y todo lo que tuviste que sufrir de pequeño, y la vergüenza que tuviste que pasar cuanto tu padre te obligó a no seguir en la escuela y a dedicarte al pastoreo.
A pesar de todo esto, casi siempre conseguiste todo lo que te propusiste. Cuando te detuvieron después de la guerra, te empeñaste en quedarte, pero cuando te quisiste ir, fue demasiado tarde y te encarcelaron.
Tu final fue muy triste, en la cárcel, enfermo, sin poder ayudar a tu familia...
Hoy te recordamos como un gran hombre y poeta.
Alin Iacob 3º A
.
Ya advertimos que nuestra "miguelhernándezmanía" era de largo recorrido. Ha terminado el año en el que se celebraba centenario de su nacimiento, pero nosotros seguimos mostrando los trabajos que han hecho nuestros alumnos para celebrarlo. Ahora les toca a los alumnos de 3º de la ESO, quienes, después de conocer su vida, le escribieron cartas al poeta. En ellas han sabido expresar qué es lo que más les ha impresionado de Miguel Hernández, lo que les ha causado más admiración..
Aquí se acaban nuestas "abarcas" hernandianas. Concluimos con Joan Manuel Serrat. Esta canción pertenece a su disco Hijo de la luz y de la sombra, dedicado a Miguel Hernández. Muy lejos (en el tiempo, que no en el espíritu) queda aquel primer homenaje de Serrat al poeta oriolano: Miguel Hernández, 1972.
Esperamos que os haya gustado alguna de las versiones que os hemos ofrecido de este poema. Esperamos también que vuestras abarcas hayan aparecido llenas de sentido común, alegría, ganas de cambiar el mundo, fuerza, esperanza... y otras muchas cosas buenas.
.
.
Aquí tenéis otra versión, así, en plan melódico. No es que nos entusiasme, pero creemos que se trata del trabajo de unos alumnos del IES La Asunción de Elche (aunque no estamos muy seguros). Si es así, es bastante loable. Juzgad vosotros mismos:
.
.
Ahora canta Vicente Monera, todo un descubrimiento. Este compositor es un valiente: en los tiempos que corren, se dedica a componer música para poemas de poetas en lengua castellana: Lope, Quevedo, Cervantes, Lorca, Hernández, D. Alonso, Alberti, Bergamín... Se atreve con todo.
A ver qué os parece su versión de "Las desiertas abarcas".
Aquí tenéis un enlace para conocer mejor a este músico y poder disfrutar de toda esa poesía musicada:
.
.
Ahora con musiquita como caribeña. Canta un tal Filiu. Este joven de Almoradí (Alicante) no es muy conocido, pero ya lleva bastantes años en la música y cuenta con bastantes reconocimientos. La verdad es que tiene gracia. A ver qué os parece a vosotros.
.
El poeta chileno Pablo Neruda (1904-1973) fue un personaje muy importante en la vida de Miguel Hernández, y tuvo mucho que ver en su cambio de orientación poética y personal. El poeta chileno le inició en el camino de la poesía "impura" y del compromiso político.
Cuando murió Miguel Hernández, Neruda le dedicó un extenso poema, y en sus memorias (Confieso que he vivido) lo recuerda. Os ofrecemos aquí un fragmento del poema y las líneas de la biografía en las que lo rememora.
A MIGUEL HERNÁNDEZ, ASESINADO EN LOS PRESIDIOS DE ESPAÑA
Llegaste a mí directamente del Levante. Me traías,
pastor de cabras, tu inocencia arrugada,
la escolástica de viejas páginas, un olor
a Fray Luis, a azahares, al estiércol quemado
sobre los montes, y en tu máscara
la aspereza cereal de la avena segada
y una miel que medía la tierra con tus ojos.
También el ruiseñor en tu boca traías.
Un ruiseñor manchado de naranjas, un hilo
de incorruptible canto, de fuerza deshojada.
Ay, muchacho, en la luz sobrevino la pólvora
y tú, con ruiseñor y con fusil, andando
bajo la luna y bajo el sol de la batalla.
Ya sabes, hijo mío, cuánto no pude hacer, ya sabes
que para mí, de toda la poesía, tú eras el fuego azul.
Hoy sobre la tierra pongo mi rostro y te escucho,
te escucho, sangre, música, panal agonizante.
No he visto deslumbradora raza como la tuya,
ni raíces tan duras, ni manos de soldado,
ni he visto nada vivo como tu corazón
quemándose en la púrpura de mi propia bandera.
Joven eterno, vives, comunero de antaño,
inundado por gérmenes de trigo y primavera,
arrugado y oscuro, como el metal innato,
esperando el minuto que eleve tu armadura.
No estoy solo desde que has muerto. Estoy con los que te buscan.
Estoy con los que un día llegarán a vengarte.
Tú reconocerás mis pasos entre aquellos
que se despeñarán sobre el pecho de España
aplastando a Caín para que nos devuelva
los rostros enterrados. [...]
Miguel de España, estrella
de tierras arrasadas, no te olvido, hijo mío,
no te olvido, hijo mío!
Pero aprendí la vida
con tu muerte: mis ojos se velaron apenas,
y encontré en mí no el llanto,
sino las armas
inexorables.
¡Espéralas! ¡Espérame!

.
Ni nos ha tocado la lotería ni nada de nada, así que seguimos con nuestro homenaje hernandiano (si nos hubiera tocado, seguro que también seguiríamos). Aquí tenéis uno de los muchos trabajos que han realizado los alumnos de El Olivo. Ha quedado realmente gracioso.
.
