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miércoles, 18 de enero de 2012

TALLER DE POESÍA - UN MUNDO DE SUSTANTIVOS 4

Todavía nos quedaban en el saco algunos poemas hechos con sustantivos tomando como modelo el poemas "Biografía" de Guillermo Valencia (Colombia, 1873-1943). Son los realizados por 2º B. Ahí van.

Cama, bostezo, regaños, sueño.

Legañas, desayuno, dientes, camino.

Aburrimiento, clases, chicas, alegría.
Recreo, comida, clases, salida.

Parada, autobús, casa, almuerzo.
Tele, deberes, Tuenti, ropa.
Camino, entrenamiento, hogar, cena.
Tuenti, dientes, cama.

Carlos Quintero, 2º B

Camisa, pantalón, calcetines, zapatillas.
Leche, bollo, galleta, tele.
Mochila, libros, calle, instituto.

Clase, recreo, fútbol, clase.
Timbre, calle, casa, comida.

Deberes, libros, cuadernos, tele.
Cena, cuchara, tenedor, cuchillo.

Dientes, lavado, enjuague, secado;
cuerpo, lavado, jabón, champú;
cabeza, tronco, extremidades, secado.
Photoshop, Nintendo, bostezo, beso.

Cama, pijama, Nintendo, ronquidos.

Cristian Dos Anjos, 2º B

Cama, ropa, camiseta, pantalón calcetines, playeras.

Escaleras, desayuno, dientes, mochila, camino.
Instituto, clases, Mates, Lengua, Sociales, Naturales,
Ciudadanía, Francés, Inglés, Música, Educación Física.
Recreo, clases, timbre, libros, mochila, camino.

Casa, comida, descanso, tele, deberes.
Medias, espinilleras, entrenador, entrenamiento, fin.

Casa, ducha, cena, tele, dientes, cama, sueño.

Fernando J. Gracia, 2º B



Cama, bollo, leche;
cepillo, agua, gomina, peine, cabeza;

mochila, libros, estuche, bolis,
lápiz, goma, reglas;
ropa, zapatillas.
Instituto, sueño, profesores, alumnos, flauta.
Desayuno, casa, sofá, televisión;

comida, siesta, libros, yogur, bocadillo, zumo.
Botas, medias, espinilleras, fútbol, ducha.
Casa, cansancio, ordenador;
cena, cama, sueños.


Denis Pirvu, 2º B

Cama, desayuno;
peine, pelo;

mochila, espalda;
puerta, calle;
instituto, silla,
clase, libros,
mesa, recreo,
clase, fin.

Casa, comida;
dientes, cepillo,
boca, enjuague, agua;
libros, memoria, deberes;
tele, fútbol, balón,
pie, gol, fin.

Casa, ducha,
cena, tele;
cama, sueños.

Iván Rico, 2º B

viernes, 28 de octubre de 2011

TALLER DE POESÍA - LA HIPÉRBOLE

Para trabajar en 2º de la ESO las figuras retóricas, solemos recurrir a talleres de poesía, de esta manera se fomenta, además, la expresión escrita y se propicia un acercamiento de jóvenes alumnos al lenguaje poético.

En 2º B hemos trabajado la HIPÉRBOLE (una exageración) partiendo del poema de Carlos Edmundo de Ory "Hipérbole del amoroso"; ya se sabe que el lenguje amoroso está lleno de hipérboles. Una vez leído, los alumnos han realizado su propio poema con hipérboles sigiendo la misma estructura y con el mismo número de versos del poeta gaditano. El resultado han sido más de doscientas hipérboles, unas más poéticas que otras, algunas demasiado tópicas, otras muy originales. Juntos las hemos leído y hemos seleccionado las más sorprendentes o las más sugerentes; con ellas hemos realizado cuatro poemas que seguro que le hubieran encantado a Carlos Edmundo de Ory.

Os ofrecemos primero el original:

Hipérbole del amoroso

Te amo tanto que duermo con los ojos abiertos.
Te amo tanto que hablo con los árboles.

Te amo tanto que como ruiseñores.
Te amo tanto que lloro joyas de oro.
Te amo tanto que mi alma tiene trenzas.
Te amo tanto que me olvido del mar.
Te amo tanto que las arañas me sonríen.
Te amo tanto que soy una jirafa.

Te amo tanto que a Dios telefoneo.
Te amo tanto que acabo de nacer.




Aquí tenéis las creaciones heperbólicas de los jóvenes poetas de 2º B:


Te amo tanto que tengo un trueno en mi interior.
Te amo tanto que al verte se me rompen las gafas.

Te amo tanto que pinto en el cielo tu retrato.
Te amo tanto que por ti luché en la batalla de Lepanto.
Te amo tanto que escucho hablar a las mariposas.

Te amo tanto que como sopa de letras con tu nombre.
Te amo tanto que escribo con piruletas.
Te amo tanto que muero entre sorbetes de fresa.
Te amo tanto que en mis libros sólo aparece tu rostro.

Te amo tanto que acabo esta poesía para estar contigo.


Te amo tanto que convierto el arcoíris en un tobogán.

Te amo tanto que mi alimento es pensar en ti.
Te amo tanto que duermo el doble.

Te amo tanto que mis ronquidos son una sinfonía.

Te amo tanto que te busco en un volcán.

Te amo tanto que me olvido del cielo.
Te amo tanto que surco los mares por ti.

Te amo tanto que soy una ballena.

Te amo tanto que lloro corazones.

Te amo tanto que pinto el mundo de colores.


Te amo tanto que vuelo sin alas.
Te amo tanto que estudio y suspendo.
Te amo tanto que como ensalada roja.
Te amo tanto que me ves en tus sueños.
Te amo tanto que mi palabra favorita es tu nombre.
Te amo tanto que mis leones lloran al verte.

Te amo tanto que bebo tus palabras.
Te amo tanto que hablo con Dios.
Te amo tanto que juego con el diablo.

Te amo tanto que siento amor.


Te amo tanto que camino sobre el arcoíris.

Te amo tanto que suspiro pétalos de rosa.

Te amo tanto que me como las paredes.

Te amo tanto hablo con la boca cerrada.

Te amo tanto que en vez de subir, bajo.

Te amo tanto que veo a Dios.

Te amo tanto que soy un calcetín verde.

Te amo tanto que soy un rinoceronte.
Te amo tanto que bebo tus risas.
Te amo tanto que ya no me impresionan los atardeceres.


sábado, 15 de octubre de 2011

ESO DEL BACHILLERATO

Al empezar este nuevo curso, no es miedo lo que siento, sino nervios por todo lo que cuentan sobre lo que nos va a costar superar este curso. También porque tengo que conseguir una muy buena nota de media para estudiar la carrera que quiero escoger en la Universidad.

Por lo que parece, este año va a ser un poco complicado debido a los recortes que han hecho y a cómo nos van a afectar a los alumnos.

Bueno, lo que espero del bachillerato es que me prepare para hacer una buena selectividad, pero también que me permita adquirir nuevos conocimientos sobre las asignaturas que ya he cursado, y aprender de las nuevas que tengo este año.

Tengo mucha ilusión puesta en este curso, y siento que tengo mucha más responsabilidad. Me siento mayor.

N. B., 1º de bachillerato


Adiós al verano. Otro año más he tenido que estudiar durante los dos meses de vacaciones; ha sido horrible. Por suerte, y más que por suerte gracias a un gran esfuerzo, he conseguido aprobar en septiembre; así que... ¡hola, bachillerato!

Debo confesar que le tengo un miedo espantoso a este curso. Por lo que he oído, se trata de estudiar, estudiar y más estudiar; y no es que no vaya a intentarlo, claro, pero no sé si podré llegar a superarlo. Fácil no será, eso seguro. Tendré que tomármelo muy en serio, repasar todos los días, y seguramente, aun así, me costará.

Dicen que el bachillerato no es como la ESO, y están en lo cierto: son seis asignaturas diarias en las que no se pierde el tiempo; no hay tiempo que perder. Y claro, si este curso ya es difícil por sí solo, con esto de los recortes...; habrá varios días de huelga durante el curso y, obviamente, clase perdida, clase no recuperable.

Espero que este curso no me pueda la vaguería, porque me preparo para mi futuro y quiero que sea lo mejor posible.

C. L., 1º de bachillerato


Para comenzar diré que no tenía en mi mente realizar el bachillerato. La verdad es que quería hacer un módulo de grado medio de Enfermería. Pero en el transcurso del verano he tenido suficiente tiempo para pensar qué es lo que verdaderamente quería hacer con mi futuro.

He decidido hacer bachillerato para poder realizar un módulo de grado superior, que me será más útil, y podré trabajar en lo que de verdad me gusta.

Por lo que tengo entendido, los próximos años no van a ser muy fáciles, pero estoy dispuesto a aprovechar bien mi tiempo y a destribuírmelo de tal manera que puda dedicale la mayor parte al estudio.

C. C., 1º de bachillerato

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jueves, 13 de octubre de 2011

ESO DEL BACHILLERATO


Este año, en bachillerato, voy a intentar seguir aprobando como he hecho hasta hoy, aunque ahora tengo más miedo que en cursos anteriores. Miedo porque ya es bachillerato y se supone que es más difícil, hay que estudiar más, las asignaturas son más complejas, etc. Pero, por otro lado, estoy más tranquila porque el año pasado estuve en el 4º de Ciencias y este año me he cambiado al bachillerato de Ciencias Sociales, que creo que es más fácil, por eso confío en que voy a poder aprobar todo, aunque pienso que si estuviera en el bachillerato de Ciencias también podría sacármelo, quizá me costaría un poco más, pero sí podría. Una de las razones de elegir la opción de Ciencias Sociales ha sido para poder obtener una nota media más alta en bachillerato.

Después de hacer el bachillerato y la selectividad, quiero ir a la Universidad para estudiar Magisterio, que es una carrera que me gusta desde que empecé el instituto o un poco antes, porque me gustan mucho los niños y la enseñanza, y porque en un futuro no me veo en otro trabajo que no sea ese, el del mundo de la didáctica. También he pensado que cuando acabe la carrera quiero realizar un cursillo de primeros auxilios o algo relacionado con eso, porque lo di el año pasado en Iniciación a la Sanidad y me gustó bastante. Así que espero obtener buenos resultados este curso para poder conseguir lo que quiero.

Silvia Fernández, 1º de bachillerato


El paso a bachillerato en sí mismo no es nada, sólo diez meses más de aprendizaje, en los que, de lunes a viernes, me enseñarán cosas nuevas, nuevos y antiguos profesores. Hasta ahí sencillo, pero, en realidad, es mucho más. ¿Por qué? Porque es el paso de la enseñanza obligatoria a estudiar porque lo necesitas para hacer una carrera, una oposición o, simplemente, para tener un trabajo dentro de unos años.

Porque no es fácil. Esto es como pasar en los videojuegos de un nivel fácil a uno difícil sin pasar por el nivel medio. Porque no sólo tienes que estudiar, sino estudiar bien y, sobre todo, porque siempre se tiene miedo a lo desconocido y, sin duda, yo, ahora mismo, estoy asustado. Pero que nadie crea que me voy a dar por vencido. Dicen que cuando estás asustado se saca lo máximo de uno mismo; así que lo que haré será usar un método de estudio bueno, seguirlo a rajatabla y continuar poniendo atención en clase. Entonces puede que llegue a ser un buen estudiante de bachillerato y, algún día, un buen policía. ¿Quién sabe?

R. G., 1º de bachillerato


martes, 11 de octubre de 2011

ESO DEL BACHILLERATO


Otro clásico: pedir a los alumnos que 1º de bachillerato que nos cuenten cómo afrontan la nueva etapa. Poco a poco os iremos mostrando sus textos llenos de miedos, esperanzas e ilusiones.




Comenzaré esta redacción comentando que supongo que el paso de la ESO al bachillerato va a ser complicado debido a nuestros hábitos de estudio y también al nivel, aunque sé que poniendo de nuestra parte, tanto yo como cualquier otro de mis compañeros, podremos pasar; eso sí, con esfuerzo.

Durante este curso, no sólo aprenderemos nuevas cosas sobre las diferentes asignaturas, sino también los profesores nos guiarán y nos ayudarán en el camino que cada uno deseemos tomas, mostrándonos cómo es el mundo de fuera y preparándonos para poder afrontarlo.

Una cosa que sí espero es que los profesores puedan dedicarnos todo el tiempo necesario cada vez que necesitemos más atención en alguna asignatura. Con esto termino con lo que deseo para este año.

Yuliana Zárate, 1º de bachillerato.



La ESO ha sido para mí una pequeña parte de la formación de mi futuro. Su superación ha significado una gran satisfacción, pero, a su vez, supone el comienzo de una nueva etapa, el bachillerato.

Siento curiosidad y expectación por lo próximo que vendrá, pero también algo de angustia, ya que no sé si podré superarlo como yo quisiera. Me asusta un poco la idea de no poder asumir el cambio. Soy consciente de que mi rutina de todos los días va a cambiar radicalmente, pero espero, a cambio, tener la satisfacción de unos buenos resultados.

Es en este momento cuando ya tengo que empezar a decidirme entre todas las posibilidades que me dan para mi futuro, aunque sigo bastante indecisa. Una de mis metas es poder tener un trabajo en el que me sienta feliz. Es complicado, pero espero conseguirlo.

A. U., 1º de bachillerato

jueves, 6 de octubre de 2011

MI PRIMER DÍA DE CLASE


Soy cubano y este es mi segundo curso escolar en España. El primer día de clase me encontré con mis amigos, conocimos al nuevo tutor del grupo y nos dio el horario de las clases.

No pudimos dar todas las lecciones porque no asistieron muchos profesores que se encontraban protestando por las medidas tomadas por el gobierno regional contra el sistema educativo. Esto me llamó la atención, porque pienso que, aunque existan problemas, en el país tienen una democracia admirable que les permite manifestarse libremente para alcanzar sus objetivos.

Espero que se resuelva favorablemente el conflicto para poder volver a la normalidad en las clases, porque nosotros somos el futuro de España y merecemos una mejor educación.

J. P., 2º ESO

miércoles, 5 de octubre de 2011

MI PRIMERA SEMANA DE CLASE


Mi primera semana de clase este año ho ha sido como los demás porque ha habido una huelga, ya que, por la crisis, a los institutos les están haciendo recortar plantilla, y es injusto, porque a los institutos privados no les están quitando nada. La huelga ha durado tres días seguidos, de martes a jueves, y sólo hemos dado dos días de clase, el lunes y el viernes.

Este año hay dos nuevos compañeros de clase; todos los demás ya hemos estado juntos el año pasado y ya nos conocemos muy bien el instituto.

Excepto el profesor de Matemáticas y la profesora de Inglés, todos los demás profesores son nuevos para nosotros, pero a la única profesora que todavía no conocemos es la de Ciudadanía. Espero que este año me vaya muy bien en las notas y aprobar todo.

E. C., 2º de ESO.

lunes, 3 de octubre de 2011

MI PRIMERA SEMANA DE CLASE


Hola, me llamo D. Esta semana ha habido huelga, por lo tanto ha sido una semana especial. No fui al instituto ya que casi nadie fue, y lo poco que fui (lunes y viernes) sirvió para conocer a los profesores y las nuevas materias de este curso. Mi tutor se llama Pablo, y me da Ciencias Sociales; tienen pinta de ser buen profesor.

Bueno, que me he desviado un poco del tema. Los días de huelga he estado en mi casa cogiendo fuerzas para el nuevo curso (durmiendo, comiendo, estudiando un poco, y haciendo deporte). El jueves sí fui, pero los profesores estaban en el patio dándonos de desayunar porras y chocolate caliente. La huelga se origina porque la Consejería de Educación ha echado a profesores y ha quitado dinero a los institutos públicos.

D. P., 2º de ESO

viernes, 30 de septiembre de 2011

MI PRIMERA SEMANA DE CLASE


Para los profesores de Lengua Castellana y Literatura es casi una tradición la redacción sobre "Mi primera semana de clase". Poco a poco iremos publicando algunos de estos textos en los que nuestros alumnos de 2º de la ESO expresan sus primeras impresiones, sus anhelos y su visión de todo lo que pasa su alrededor.




Mi primera semana de instituto fue bastante extraña. Me explico. Empezó con un lunes de lo más corriente. Las clases fueron normales, con sus explicaciones, los cambios de clase y algunos deberes, pero sabía que esa semana no iba a ser normal. El martes, el miércoles y el jueves, hubo jornadas de huelga provocada por razones como: ocho profesores menos, más horas de trabajo, profesores que dan asignaturas para las que no están suficientemente preparados, recortes...

Yo estoy conforme con la huelga porque todos tenemos derecho a una enseñanza pública de calidad, independientemente de que se sea rico o pobre. Y aunque es verdad que estamos en crisis, seguro que hay otros sectores donde recortar que no sea ni la enseñanza ni la sanidad.

Ese mismo jueves, la huelga fue especial, porque se encerraron profesores, padres y alumnos en el instituto en señal de protesta por los recortes y en defensa de la enseñanza pública.

El viernes todo volvió a la normalidad: las explicaciones, los cambios de clase y algunos deberes (entre ellos esta redacción). Ha sido una semana increíble.

F.J. G., 2º ESO

miércoles, 13 de julio de 2011

POESÍA DE GÓNGORA / 2


Hoy toca un poema culterano, y hemos elegido el soneto que dedica Góngora a la muerte del pintor el Greco. Ambos, aunque no lo creáis, tienen puntos en común.


Es poesía complicada, llena de hipérbatos, metonimias, personificaciones, hipérboles, referencias a la mitología... Nadie dijo que fuera fácil.

INSCRIPCIÓN PARA EL SEPULCRO
DE DOMÍNICO GRECO


Esta en forma elegante, oh peregrino,

de pórfiro luciente dura llave

el pincel niega al mundo más süave,

que dio espíritu a leño, vida a lino.


Su nombre, aun de mayor aliento dino
que en los clarines de la Fama cabe,

el campo ilustra de ese mármol grave.

Venéralo y prosigue tu camino.


Yace el Griego: heredó Naturaleza
arte y el Arte estudio, Iris colores,

Febo luces, si no sombras Morfeo.


Tanta urna, a pesar de su dureza,
lágrimas beba y cuantos suda olores

corteza funeral de árbol sabeo.


martes, 12 de julio de 2011

POESÍA DE GÓNGORA / 1


Lo prometido es deuda, y aqué tenéis un poema de Luis de Góngora. Es un romancillo que pertenece a su vena popular, y es especialmente interesante porque describe cómo era un día de fiesta para unos niños cordobeses de finales del siglo XVI. Quizá hay algo de autobiográfico.

Hermana Marica,
Mañana, que es fiesta,
No irás tú a la amiga

Ni yo iré a la escuela.

Pondraste el corpiño
Y la saya buena,
Cabezón labrado,

Toca y albanega;

Y a mí me podrán
Mi camisa nueva,
Sayo de palmilla,

Media de estameña;

Y si hace bueno
Trairé la montera
Que me dio la Pascua
Mi señora abuela,

Y el estadal rojo
Con lo que le cuelga,
Que trajo el vecino
Cuando fue a la feria.

Iremos a misa,
Veremos la iglesia,
Darános un cuarto
Mi tía la ollera.

Compraremos dél
(Que nadie lo sepa)
Chochos y garbanzos
Para la merienda;

Y en la tardecica,
En nuestra plazuela,
Jugaré yo al toro
Y tú a las muñecas

Con las dos hermanas,
Juana y Madalena,

Y las dos primillas,
Marica y la tuerta;

Y si quiere madre
Dar las castañetas,
Podrás tanto dello
Bailar en la puerta;

Y al son del adufe
Cantará Andrehuela:
No me aprovecharon,
madre, las hierbas.

Y yo de papel
Haré una librea
Teñida con moras
Porque bien parezca,

Y una caperuza
Con muchas almenas;
Pondré por penacho
Las dos plumas negras

Del rabo del gallo,
Que acullá en la huerta
Anaranjeamos
Las Carnestolendas;

Y en la caña larga
Pondré una bandera
Con dos borlas blancas
En sus tranzaderas;

Y en mi caballito
Pondré una cabeza
De guadamecí,
Dos hilos por riendas;

Y entraré en la calle
Haciendo corvetas,

Yo y otros del barrio,
Que son más de treinta;

Jugaremos cañas
Junto a la plazuela,
Porque Barbolilla

Salga acá y nos vea;

Bárbola, la hija
De la panadera,
La que suele darme
Tortas con manteca,

Porque algunas veces
Hacemos yo y ella
Las bellaquerías
Detrás de la puerta.

Góngora, 1580


lunes, 11 de julio de 2011

450 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DE LUIS DE GÓNGORA



DON LUIS DE GÓNGORA Y ARGOTE nació el 11 de julio de 1561; es decir, si hubiera sido inmortal hoy hubiera cumplido 450 años, fecha redonda que aprovechamos para recordarlo, porque es posible que no lleguemos al quinto centenario.

Don Luis es ese señor vestido de negro y de gesto adusto que nos mira desde las páginas de los libros de Lengua Castellana y Literatura (sobre todo en los de 3º de la ESO y en los de 1º de Bachillerato). Los alumnos más espabilados recordarán que forma parte del Siglo de Oro de la Literatura española; alguno afinará más y dirá que era un gran poeta y puede que lo relacione con una corriente poética que se llamaba culteranismo; quizá alguien recuerde que fue muy admirado por la Generación del 27. No creo que lleguen más allá. Tampoco llegarán los adultos, a no ser que sean profesores de Literatura. Así que vamos a intentar acercaros a este literato, que era todo un personaje.

Nació, como ya hemos dicho, en pleno mes de julio y en Córdoba, por lo que hemos de suponer que su primera sensación del mundo fue un calor sofocante. Nació en el seno de una familia de hidalgos, aunque su enemigo poético Quevedo siempre quiso ver un su nariz algo de juadizante. Su madre, Leonor de Góngora, pertenecía a una rica familia cordobesa; su padre, Francisco de Argote, había estudiado Leyes en Salamanca, era Consultor y Juez de bienes confiscados del Santo Oficio, y un erudito; y su tío, Francisco de Góngora era racionero de la catedral. La casa de los Góngora contenía una importante biblioteca y era centro de reunión de los intelectuales de la Córdoba de la época.

Desde muy pronto se decidió que él, el primogénito, heredaría las rentas eclesiásticas de tío Francisco, mientras que su hermano Juan se haría cargo de las rentas civiles de la familia. Pero Luisillo crecía y corría despreocupado por las calles de Córdoba y probablemente, como cuenta en su famoso romancillo, se hacía un disfraz de militar y un caballo de juguete para entrar en la plaza haciendo corbetas, y jugaba a las cañas con sus amigos, mientras su hermanilla cantaba y bailaba con otras niñas.

En fin, abreviemos, que esto se alarga. Con 14 años toma las órdenes menores para poder acceder a las rentas eclesiásticas del tío. Es decir, pasa a trabajar para la Iglesia a cambió de un sueldo. Ese dinero le permite marcharse a Salamanca a estudiar (1576), y lo hace como un señor: en una casa alquilada, con ama y criados. Pero estudiar, estudió poco. Dejó la Facultad de Cánones cinco años después y sólo había conseguido el título de Bachiller (que no era poco en la época).

De vuelta a Córdoba, sigue dándose la buena vida y se ordena diácono para poder ejercer como racionero de la catedral. Viaja mucho con encargos del episcopado, y llegará a la corte, que despreciará con ese orgullo que sólo puede tener un cordobés, aunque él terminará cayendo en la trampa de la vida mundana y cortesana. El desprecio de la corte quedó sólo como tópico literario.

Su vida está vinculada a la Iglesia, pero él no es precisamente un modelo de perfección: 1988 se le pone una multa por: ir poco al coro, hablar durante el oficio, murmurar sobre las vidas ajenas, ir a los toros, tratar con comediantes y escribir coplas. Además, le gustaba el juego y tenía mal perder.

De todas formas, fue escalando puestos eclesiásticos, siguió viajando a cuenta del cabildo y aprovechó para estrechar lazos con los poderosos y buscar hombres influyentes que lo protegieran, aunque en eso tuvo poca vista. Sus protectores o cayeron en desgracia en el aprecio real o murieron en circunstancias que podríamos llamar “violentas”: Don Rodrigo Calderón, el conde de Villamediana y el conde de Lemos.

En 1618 se ordena sacerdote como medio para conseguir que lo nombren capellán real. Pero su vida es poco “sacerdotal”: va a fiestas, a los toros, al teatro… y juega y pierde y contrae deudas y los acreedores lo acosan. Es en esta época cuando lo pinta Velázquez por encargo de su suegro (el de Velázquez), el también pintor Pacheco. La boca apretada, gesto adusto y amargado, mirada penetrante e inteligente y una altivez que raya en la impertinencia. Se sabe un gran poeta, pero no se vive de la poesía.

Su situación económica es cada vez peor. Cuentan que hacia 1624 no salía de casa porque su ropa estaba demasiado vieja y gastada. ¡Ay, estos hidalgos pobres y orgullosos! Además fue desalojado de su casa por deudas, y dicen que fue su enemigo Quevedo quien compró la vivienda.

En 1626 le dio un ataque cerebral. Pobre y enfermo, decide regresar a su querida Córdoba. Ha perdido la memoria. Es posible que en su cabeza llena de neblina sonaran las canciones que cantaban unas niñas en la plazuela, mezcladas con los gritos y las risas de unos chicos jugando cañas…

Murió el domingo 23 de mayo de 1627 y fue enterrado en la capilla de San Bartolomé de la Catedral de Córdoba.

En su obra podemos encontrar una vertiente de raíz popular: romances, romancillos y otras composiciones; y esa poesía culterana que le ha dado fama. Fue muy apreciado en el siglo XVII y rechazado en el XVIII, siglo de luces y claridades donde encajaba mal la poesía compleja de Góngora. Tenemos que esperar hasta 1927, cuando se celebra el tercer centenario de su muerte, para que se vuelva a hablar del poeta cordobés con admiración. Los encargados de resucitarlo fueron un grupo de poetas universitarios, jóvenes, con ganas de renovar la poesía, que interpretaron la poesía gongorina como “pura vanguardia”: poesía elitista, deshumanizada, autónoma y con unas hermosas y elaboradas metáforas que se alejaban de la realidad y se acercaban a la imagen de vanguardia. Se reunieron en el Casino de Sevilla para hacerle un homenaje. De esa fecha deriva el nombre de Generación del 27.

Miembros de la Generación del 27 en el homehaje a

Góngora en 1927 en el Casino de Sevilla

En los próximos días, vais a poder disfrutar de algunos poemas de Góngora. ¡Qué suerte tenéis!