domingo, 25 de marzo de 2012

EL AÑO KLIMT - 1


Pues sí, este año le toca al Gustv Klimt, ya que se cumplen 150 años de su nacimiento. Este polémico autor no es un desconocido para la gente corriente: su obra El beso, en reproducciones de diferentes tamaños y calidades, puede encontrarse en las tiendas de decoración, grandes superficies, etc., y seguro que decora el dormitorio de alguna joven pareja allegada. También podemos encontrar esa imagen en ceniceros, alfombrillas para el ratón del ordenador, cubiletes para lápices... En fin, que se trata de una imagen reproducida hasta la saciedad y, por lo tanto, desvirtuada y manida.

Nosotros vamos a intentar aprovechar esta celebración de fecha redonda pra acercarnos al autor y a su obra, que fue extensísima; pero lo haremos poco a poco, así, como por capítulos.

Klimt nació el 14 de julio de 1862 en Baumgarten, cerca de Viena. Su padre era grabador en oro (lo que podría explicar algunos destellos de sus pinturas) y su madre una ama de casa muy aficionada a la música y al canto. Había, pues, en su casa aficiones artísticas, pero no había dinero. Sin embargo, Gustav demostró un gran talento desde muy temprana edad, y a los 14 años le concedieron una beca para formarse en la Escuala de Artes y Oficios de Viena.

En 1883 era ya un pintor decorador de interiores y empezó a ganarse la vida. Entonces eran un gran admirador de la pintura clasicista de Hans Makart, pintor de moda en la época, y eso se reflejó en sus primeras obras, que son eminentemente clasicistas.

Aquí podéis apreciar una obra de su admirado Makart:


Era la Viena de Francisco José I y de Sissi. Una Viena decadente que era la cabeza de un imperio autoritario y cruel; una Viena artística y sensible hasta la cursilería. Había allí mucho trabajo para un decorador de interiores de genio, como era Klimt.

Le encargaron los murales del Burgtheater de Viena y se lució. El emperaddor lo premió por ello con la Orden al Mérito (1888). Aquí podéis apreciar algunos de esos murales:




Junto al éxito y el reconocimiento, le llegó el dolor por las muertes de su padre y de su hermano Ernst, grabador que había colaborado con él en muchas ocasiones. Pero también conoció el amor de Emilie Flöge, y muchos más amores y amoríos (siempre fue bastante picaflor).

Antes de acabar el siglo, se convertirá en uno de los fundadores de la Escuela de Secesión de Viena (Wiener Sezession), pero eso lo contaremos en otro momento.

Elena Osorio