martes, 13 de julio de 2010

EFEMÉRIDES - FRIDA KAHLO

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El pasado 6 de julio hubiera sido el cumpleaños de la pintora mexicana Frida Kahlo. Hubiera cumplido 103 años. No era una cifra redonda, pero algunos medios de comunicación la recordaron. Tampoco es una cifra redonda los 56 años que hoy se cumplen de su muerte, pero nosotros lo aprovechamos para hablar un poco de ella.

Frida Kahlo (1907-1954) es, por supuesto, una leyenda; una leyenda que ella misma, ayudada por su marido Diego Rivera, fue creando. La vida fue muy dura con ella, y había que vencerla. Luchó con una inaudita tozudez y creó un personaje que rompió todas las expectativas del destino.

Fue hija de un fotógrafo de origen alemán (Guillermo Kahlo) y de una mexicana (Matilde Calderón). A ella le gustaba decir que su padre era un judío de origen húngaro, aunque parece ser que no era cierto.

Con seis años contrajo la poliomelitis y su pierna derecha quedó deformada. Fue el primer golpe del destino contra su cuerpo frágil. Pero, a pesar de todo, supo ser una niña alegre, traviesa y fue afortunada: en 1922 pudo ingresar en la prestigiosa Escuela Nacional Preparatoria de la Ciudad de México, que por primera vez admitía a chicas como alumnas.

Pero el destino seguía empeñado en herirla. El 17 de septiembre de 1925 (sólo tenía 18 años) iba en un tranvía que sufrió un accidente. Su cuerpo menudo quedo casi destrozado y las lesiones llenarán el resto de su vida de dolor, físico y moral. Sufrió más de treinta operaciones a lo largo de su vida, tuvo que llevar torturantes corsés y someterse a interminables sesiones de estiramientos.

Fue precisamente su postración en la cama la que la llevó a la pintura para hacer más livianas las largas horas. Sólo habrá un tema en su pintura, obsesivo: Frida y su dolor. Y era un dolor real. Sólo podía pintar estirada en su cama o en el baño que aliviaba sus dolencias.


Pero esa mujer pequeña tenía una gran voluntad y una inmensa energía vital. Consiguió volver a andar. Su periodo de postración fue como la metamorfosis de una oruga: salió de ella convertida en una mariposa-pintora. Se introdujo en los ambientes artísticos de México, donde conoció a Diego Rivera, el gran pintor muralista, el hombre grande, enorme. El elefante se enamoró de la mariposa y se casaron el 21 de agosto de 1929. Fue una relación tormentosa, llena de amor, infidelidades, perdones, odio y, finalmente, la ruptura. Pero fue también la unión de dos artistas, una unión creativa. Diego la vistió con trajes tradicionales mexicanos llenos de colores, con joyas exóticas: creó el icono Frida. Pero Rivera, sobre todo, admiró su pintura, la animó a continuar convirtiendo los lienzos en un espejo en el que se reflejaba una Frida que plantaba cara al destino y al dolor.

En 1938 expone en Nueva York y André Bretón, uno de los padres del Surrealismo, la acoge en el seno del movimiento, aunque ella afirmará más tarde: "Creían que yo era surrealista, pero no lo era. Nunca pinté mis sueños. Pinté mi propia realidad". Se suceden las exposiciones en América y en Europa y Frida se convierte en una pintora reconocida. Aparece en la portada de la revista Vogue, tan exótica, con su traje mexicano y su única ceja.

Son años de éxito y de problemas. La relación con Diego es cada vez más difícil. Inicia una relación con León Trotsky, quien huyendo de Stalin se exilia en México y es acogido por Diego y Frida. Pero el 21 de agosto de 1940 muere asesinado (la mano de Stalin podía llegar muy lejos) y Frida es acusada de haber participado en el asesinato. Es encarcelada y puesta en libertad, posteriormente, sin cargos.
Frida ha alcanzado el reconocimiento mundial y es admirada y respetada en su país, pero su cuerpo cada vez tiene menos fuerzas. Sin embargo sigue teniendo una gran fuerza de espíritu. En 1953 se inaugura una exposición suya en México, pero ella está en el hospital y los médicos le prohíben que asista. Se hace trasladar en una ambulancia a la sala de exposiciones, con cama y todo, y allí departe con los invitados, cuenta chistes, canta… Ese mismo año tienen que amputarle una pierna. Es demasiado: se suma en una gran depresión. Escribe poemas, siempre relacionados con el dolor.

El 13 de julio de 1954 falleció. Fue velada en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México. Ya era una leyenda.

Hoy sus obras están en algunos de los principales museos de arte contemporáneo del mundo. La casa donde nació, la Casa Azul, alberga el Museo Frida Kahlo.

Podéis encontrar más información en este enlace:

http://www.fkahlo.com/



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